"Zapatos de carbón".

Wednesday, November 7, 2007

Las relaciones y los hombres, son como los zapatos. Y por ridículo que parezca, hay relaciones (sentimentales) que parecen zapatos de carbón.
Hoy por hoy no tengo tiempo ni paciencia como para buscar una relación tipo zapatos de cuero. Estas relaciones requieren que uno encuentre el zapato con el "calce perfecto" (o resultan demasiado molestas e incómodas) y son altamente costosas. Además, por mucho que sean los zapatos perfectos, no estoy dispuesta a pagar tanto!.
Si bien andar descalza siempre me ha atraído mucho más que usar cualquier zapato, es necesario y justo reconocer que los zapatos, por muy "marca chancho" que sean, cumplen con el objetivo básico de proteger nuestros pies, indispensables para andar por la vida (literal y metafóricamente hablando).
Y analizando mi historial "zapatístico/sentimental" me doy cuenta que la mayoría de los zapatos que he comprado son de carbón. La mayoría de mis relaciones (con los hombres) han sido así de absurdas.
Las relaciones tipo zapatos de carbón tienen las siguientes características:
- Son baratísimas. Cualquiera puede tener una. Parten con 2 personas que se (conocen y)encuentran en cualquier lugar (casa de amigo, carrete, supermercado, etc.), igual que el carbón!. Qué más fácil!?.
- "Prenden" facilísimo!. Aunque hay carbones que tardan un poco más en encenderse, finalmente todos lo hacen y en un tiempo rápido comparado con zapatos de otro material. Pero ojo, para exigir carbón del bueno, hay que tener algunas cosillas, jeje.
- Tienen una vida media corta. Usar zapatos que se desgastan rápido puede ser bueno para alguien que pefiere andar descalza. Una relación desgastada termina porque es la relación la que tiene un problema; así no es necesario que sea una la que tiene que botar los zapatos porque se han roto o ya no nos quedan bien, porque se han manchado o porque, simplemente ya no nos gustan. No sólo los hombres se sienten culpables (e intentan "delegar la decisión") cuando de terminar con alguien se trata.
Así, las relaciones tipo zapato de carbón, si bien absurdas, parecen perfectas para las que no queremos ahogar nuestros pies.
Pero, a qué costo?. No es necesario que te guste el carbón. De hecho, la mayoría de las veces usamos zapatos de carbón porque, como dije antes, esperamos esperanzados a los zapatos de cuero. Así y todo, aunque una NO AME o quiera al famoso zapato de carbón, siempre la polución que produce luego de su combustión, contamina nuestro entorno.
Porque una es mujer. Y a todas nos gusta comprar zapatos: aunque sea ese par que usarás sólo una vez, ése par de zapatos va a estar SIEMPRE en tu memoria, quieras vestirlo de nuevo o no y sea del material que sea. Porque para nosotras, a diferencia de lo que ellos puedan pensar, adquirir un par de zapatos o embarcarse en algo con alguien (aunque sea sólo sexo!), SIEMPRE nos producirá más de alguna inquietud.
Y esto es lo que define a la relación tipo zapato de carbón. Que nos inquieta.
La inquietud que produce no es por lo pasajera o liviana que pueda ser, ni por el caldo de cabeza que esto nos puede dejar.
La inquietud parte de su característica principal: vestir zapatos de carbón = "patas negras".
Sé que mi vida sería mucho mejor si tuviera zapatos. Andar descalza por la vida cansa demasiado y finalmente, los zapatos se convierten en una necesidad.
Necesito zapatos (aunque todavía lo niegue sistemáticamente, jeje), pero NINGNA mujer debe soportar usar zapatos de carbón, ni tampoco dejarse engañar. Nunca. No más.

5 comentarios:

Javiera said...

Es como si hubieras ordenado un poco mi cabeza! Excelente...

¿Molesta si lo puse de referencia en mi blog? Porque después de leerlo, creo que -aunque también suelo preferir andar descalza- he usado zapatos de cartón piedra... no contaminan tanto, y dejan lindos recuerdos, pero sólo eso... recuerdos...

Sólo espero que mis nuevos zapatos de cartón no se ofendan... o mejor, que no lo lean... =S

la Brexa said...

Concuerdo contigo. Jamás había epnsando en esa alegoría tan cierta sobre las relaciones de pareja.

Es mejor andar con zapatos, pero prefiero andar descalza si voy a andar con zapatos que me dejen las patas negras y que me den heridas en los pies...

Checho J. Fry said...

El Adulterio , Glorificado por el mercado , pues existen millones de instituciones que viven gracias a este medio de actuar del ser humano, si apelamos al desinterés al final diremos que no es nuestro problema cuando ocupamos botines de carbón , puesto que al final es problema de quien esta engañando y no del que se presta para realizar ese engaño , un actor o una actriz segundaria , que comparte algo por un momento , no indaga mas allá de tal vez la marca que deja el anillo de matrimonio ( si es que el o la individua no lo traen puesto) de la interrupción telefónica acompañada de muchos besos y promesas de que se esta ocupado en casa durmiendo o simplemente ocupado arreglando un problema, triste es cuando nos enamoramos de esas personas porque sufrimos el doble y mas aun si seguimos participando de la dinámica y la culpa que existe cuando por ejemplo hay una familia detrás o los sueños de un hombre o una mujer que confía en su pareja que vive por ella y que definitivamente no sabe o no quiere ver la realidad, en engaño es malo y no hay forma de justificarlo quien vive de el quizás quiera ganarle el juego a la vida teniendo siempre puerto seguro o simplemente porque algo le falta algo y no tiene forma de encontrarlo, al final en ese juego todos se hacen daño, espero que usted no allá pasado por eso , si fue así , a colgar los botines de carbón y a caminar descalza pero segura de lo que tenés SALUDOS Y TE SIGO LEYENDO
Checho J. Fry

Strangemood said...

Me encantó e paralelo que haces. Y me hace recordar que ya no tengo conmigo mis zapatillas super cómodas. Ahora tengo dos pares de zapatos y dos pares de chalitas que uso. Pero ninguno es como mis zapatillas ultracómodas.


Saludos!
Clau*

E.P.V. said...

Hola !"

Vaya que tiene sentido todo l oque has reclamado con total autoridad. Yo trabajé en una tienda de venta de zapatos y fuí rechazado pro la empresa luego dle primer mes, pero la mente quedó atrofiada con tanto tipo de zapato y pies. Creo que tu texto teien relación en eso de la forma, el matrial, el tamaño, el precio y tantas cosas que se pueden afronatar ante la compra de un zapato y la de un pololeo o romance. Yo nunca hubiera comprado un zapato de mi tienda, peor me compré lso más baratos que venían con una pequeña rebaja pro ser vendedor. Unas zapatillas de lona o más conocidas como chapulinas.

La verdad es que aprecio tu historieta.

Muchos saludos !